A veces, es sorprendente el grado de fraternidad que algunos hombres logran con su mejor amigo. Es como si se complementaran perfectamente. Una mirada y ya se dijeron todo. Un guiño y ya está. Quizá sean habilidades telepáticas que se aprenden jugando truco tras truco. No sé. Es un misterio para mí. Pero hay duplas que eternamente darán que hablar. Hay ejemplos muy notables, como es el caso de Pinky y Cerebro.
Mientras que uno tiene rol de mando, el otro necesita un guía. Traducción uno parece más inteligente y el otro más sensible, son casi un matrimonio. Pinky tiene una sonrisa ingenua por eso es que da mayor confianza, el problema está cuando el iluso confía en Cerebro y sus maquiavélicos planes, a pesar de que éste carece bastante del sentido para relacionarse socialmente, reconoce las necesidades de su compañero incluso antes que su propia madre.
La dupla funciona, sin dudas. Si uno dice A, el otro ya está terminando el abecedario. Si uno se para, el otro ya está en la puerta. Tienen una coordinación absoluta y siempre salen juntos. Los dos son fanáticos de la trilogía de Star Wars, del futbol, de ver secretamente peliculas románticas(uno con la mente puesta en la estrategia y el otro, en el corazón), se creen el mismo superhéroe y para variar aman a la misma heroína. Cuando están separados, los pobres y tiernos siombióticos, esperan al otro con desesperación y cuando este llega, el uno trata de disimular que estuvo mirando el reloj cada 5 minutos.
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Una pelusa escribió: