21 de agosto de 2010

La flor sin florero y el sombrero sin cabeza.

Nos miramos en silencio. El frío congelaba cada respiración, quizás detenía las palabras ansiosas por huir. Me dijiste "No me importa si no tengo eso, si de ti tengo todo lo demás", tristemente sonreí, pensando cuanto anhelaba que esa fuese la verdad. Hace tanto de aquello. No sospechaba de las conspiraciones que reservaba el universo para los pequeños días de verano que tendrían lugar. Me río, me preguntas de qué, nada y miro el suelo. Gesto de evasión, no puedo sostener aún la desesperanza, no puedo creer tanta verdad, no quiero oirla. Y ahí estás, siempre y nunca, como un espejismo, me observaste y analizaste mi reacción, y desviaste los ojos hacia el horizonte y murmuraste, si es que no fue sólo un susurro que el viento se llevó:

-Niña de qué te ríes? (tono serio)
-De los juegos
-Sabes, tu sientes mucho y no sabes nada, y yo...no siento nada y lo sé todo.
- Sé más de lo que crees...
- No tienes certeza de aquello
- Quiero creerlo, suficiente motivo.
-Ok
-Ok

1 comentario:

  1. :D queda bonito acá (me perdí, me perdí harto, mañana me desenmarañas las ideas :D)

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Una pelusa escribió: