Un invasor en mi cama. Un invasor inconciente, no tiene respeto por mí y no le importa si soy feliz o no con su presencia. Llega el muy patudo, sin preguntarle a nadie y se acuesta a reposar en mi almohada. El sinvergüenza se hospeda en mi cuarto a oscuras esperando por mí y acecha mientras duermo y sueño. El invasor en mi cama se llama recuerdo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Una pelusa escribió: